leyes que cambiaron el mundo
Einstein y la Teoría de la Relatividad
La teoría de la relatividad incluye dos teorías (la de la relatividad
especial y la de la relatividad general) formuladas por Einstein a
principios del siglo XX, que pretendían resolver la incompatibilidad
existente entre la mecánica newtoniana y el electromagnetismo.
Darwin y la Evolución
El ser un león o un gato o una rosa lleva consigo algo especial, algo
que ningún otro animal o planta comparte con él. Cada uno de ellos es
una especie única de vegetal o animal. Sólo los leones pueden parir
cachorros de león, solamente los gatos pueden tener garitos, y
únicamente de semillas de rosa —y no de clavel— pueden salir rosas.
Newton y la inercia
Aristóteles observó que aquí abajo, en la tierra, todo cambia o se
desintegra: los hombres envejecen y mueren, los edificios se deterioran y
derrumban, el mar se encrespa y luego se calma, los vientos llevan y
traen las nubes, el fuego prende y luego se apaga, y la Tierra misma
tiembla con los terremotos. En los cielos, por el contrario, parecían
reinar sólo la serenidad y la inmutabilidad. El Sol salía y se ponía
puntualmente y su luz jamás subía ni bajaba de brillo. La Luna
desgranaba sus fases en orden regular, y las estrellas brillaban sin
desmayo.
Pitágoras y los números
Muy cerca de la época de Tales, hace unos 2500 años había otro sabio
griego llamado Pitágoras, que vivía en Crotona, en el sur de Italia.
Había conseguido cuerdas de instrumentos musicales y estaba decidido a
hacer algunas experiencias y relacionar los números matemáticos con las
notas que esas cuerdas generaban.
Nicolás Copérnico y la Teoría Heliocéntrica
La teoría heliocéntrica sostiene que la Tierra y los demás planetas
giran alrededor del Sol (Estrella del Sistema Solar). El heliocentrismo,
fue propuesto en la antigüedad por el griego Aristarco de Samos, quien
se basó en medidas sencillas de la distancia entre la Tierra y el Sol,
determinando un tamaño mucho mayor para el Sol que para la Tierra. Por
esta razón, Aristarco propuso que era la tierra la que giraba alrededor
del Sol y no a la inversa, como sostenía la teoría geocéntrica de
Ptolomeo e Hiparco, comúnmente aceptada en esa época y en los siglos
siguientes, acorde con la visión antropocéntrica imperante.
Einstein y la Teoría de Campo Unificada
Einstein dedicó sus últimos años a la búsqueda de una de las más
importantes teorías de la física, la llamada Teoría de Campo Unificada.
Dicha búsqueda, después de su Teoría general de la relatividad,
consistió en una serie de intentos tendentes a generalizar su teoría de
la gravitación para lograr unificar y resumir las leyes fundamentales de
la física, específicamente la gravitación y el electromagnetismo. En el
año 1950, expuso su Teoría de campo unificada en un artículo titulado
«Sobre la teoría generalizada de la gravitación» (On the Generalized
Theory of Gravitation) en la famosa revista Scientific American.
Hipócrates y la Medicina
¡Qué maravilloso es el milagro de la vida y qué asombrosas son las cosas
vivientes! La planta más minúscula, el animal más ínfimo parece más
complejo e interesante que la masa más grande de materia inerte que
podamos imaginar
Demócrito y los átomos
Demócrito y nació hacia el año 470 a. C. en la ciudad griega de Abdera.
Siempre tenía una actitud risueña, y agradable, sus conciudadanos los
llamaban “el filósofo ruiseño” y puede que tomaran esa actitud suya por
síntoma de locura, porque dice la leyenda que le tenían por lunático y
que llegaron a recabar la ayuda de doctores para que le curaran.
Faraday y la aplicación práctica de los campos magnéticos
Los científicos de principios del siglo XVIII pensaban que el universo
entero funcionaba a base de estas fuerzas de contacto: era lo que se
llama una visión mecanicista del universo.
Tales de Mileto y su idea de la ciencia
El pensador griego Tales en el año 600 a.C. se preguntó lo siguiente:
¿De qué está compuesto el universo?, y dio una respuesta, “Todas las
cosas son de agua”. Por supuesto la idea era incorrecta, pero aun así es
uno de los enunciados más importantes en la historia de la ciencia,
porque sin él —u otro equivalente— no habría ni siquiera lo que hoy
entendemos por «ciencia».
No es para sorprenderse que haya dado esta respuesta, pues Tales nació y se crió en un mundo rodeado de mares y océanos.
Wöhler y la química orgánica
El joven químico, alemán Friedrich Wöhler sabía en 1828 qué era
exactamente lo que le interesaba: estudiar los metales y minerales.
Estas sustancias pertenecían a un campo, la química inorgánica, que se
ocupaba de compuestos que supuestamente nada tenían que ver con la vida.
Frente a ella estaba la química orgánica, que estudiaba aquellas
sustancias químicas que se formaban en los tejidos de las plantas y
animales vivos.
Joule y el calor
La capacidad de realizar trabajo se llama «energía». Los objetos en
movimiento poseen energía de movimiento o «energía cinética». Una flecha
en reposo es casi inofensiva, pero lanzada en rápido movimiento puede
perforar la gruesa piel de un animal. Y muchos habrán visto esas
demoledoras que pulverizan muros de ladrillo con un enorme péndulo de
acero.
Lavoisier y los gases
Cuesta creer que el aire sea realmente algo. No se puede ver y
normalmente tampoco se deja sentir; y, sin embargo, está ahí. Cuando
cobra suficiente velocidad, sopla un viento huracanado que es capaz de
hacer naufragar barcos y tronchar árboles. Su presencia resulta entonces
innegable. El aire ¿es la única sustancia invisible?
Los demonios expulsados (Hipócrates)
Este tratado mantiene con vehemencia la inutilidad de atribuir la
enfermedad a los demonios. Cada enfermedad tiene su causa natural, y
compete al médico descubrirla. Conocida la causa, puede hallarse el
remedio. Y esto es incluso cierto —así lo afirma el tratado— para ese
mal misterioso y aterrador que se llama epilepsia. No es de ningún modo
un mal sagrado, sino una enfermedad como cualquier otra.
Planck y los quantos
A mediados del siglo XIX la ciencia descubrió que la luz proporcionaba a
cada elemento químico una especie de «huellas digitales». Veamos cómo
puede utilizarse la luz para distinguir un elemento de otro.
Si se calienta un elemento hasta la incandescencia, la luz que emite
estará constituida por ondas de diversas longitudes. El grupo de
longitudes de onda que produce el elemento difiere del de cualquier otro
elemento.
todas son muy buenas teorías, pero faltan imágenes
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